
Bajo las escaleras mecánicas del metro, busco los rincones de mi bochito donde me pierdo y disfruto. Miro a las personas que pasan a mi alrededor, los miro a una distancia prudente, para que no se sientan observadas y me dejen jugar a adivinar sus vidas...La juventud qué espera el Sol de los inviernos...Porque carecen de prisas...Y les sobra el tiempo para soñar despiertos.
Los amantes qué unen sús manos y se besan sin importarles lo que pueda pasar a su alrededor, se bajaron del mundo en la misma escalera mecánica en la que yo baje al metro. Las botellas vacias en el cubo, debajo del mostrador de esa tasca en la que recuerdan el pasado cuatro ancianos...Testigos mudos de la sed del hombre.
Y al fondo este cielo turbio...Gris, que te amodorra el Alma.
Todo lo que el viento se llevó , pregunta por ti, por mi.
El futuro, es una mesa revuelta donde escribo, y la luz de la lámpara saca la cabeza de las sombras ...Igual qué el ahogado qué se hunde en un mar de sensaciónes.


















